A
VECES…
A
veces… sólo te miro.
Callada… sólo te miro.
Unas, me miras
y, otras, ni me notas.
A
veces… sólo te pienso.
Unas, te pienso y me río.
Otras, te pienso y suspiro.
A
veces… sólo te escucho
Unas, estoy herida.
Otras, estoy tranquila…
pero SIEMPRE… te escucho.
A
veces… sólo te amo.
Íntegramente, te amo.
Tú lo sabes
y lo aceptas.
A
veces…
me recibes.
Otras…
me dejas. |
MIA.-
Sin
ti a mi lado.
(Bien sea por unos días de mar
o por unas horas de oficio)
La sensación siempre es la misma:
necesidad de volverte a ver.
Tenerte
a mi lado.
(sin demeritar las conversaciones,
las risas, los silencios silentes)
para hacerte mía (por siempre)
para entregarme a ti (por siempre).
Tener
tus labios y tu piel.
Mejor aún: tus labios entre los
míos
y tu piel bajo mis manos.
Recorrerte lentamente…
Hasta el punto de no distinguir
entre labios y manos…
y, por supuesto, que DESEES
cada vez MAS!
Pulsos
acelerados,
Respiraciones entrecortadas,
Movimientos algo bruscos
(sudorosos, tal vez)
y te busco… busco tu ORIGEN
para beber de ti…
de tu líquida esencia
y bebo de ti…
y te gusta!
Y
puedo sentir tu placer
(tu felicidad)
y así yo también soy feliz,
plena.
PLENA porque eres mía:
mi mujer amada eres…
así como yo tuya soy!
Somos
un solo calor,
un solo movimiento,
una sola humedad,
… un único y maravilloso
AMOR! |
| UNA
RESPUESTA.-
Entre
mis cosas y mis cuentos
surge un solo pensamiento
¿Qué es lo que debo hacer?
¿Será real lo que siento?
Pensando
y pensando…
y, de vez en cuando, recordando…
he llegado a una conclusión:
¡No me envolverá la confusión!
Creo
y siento que lo que tengo
es diferente… y especial.
¿Qué tan justo sería
dividirlo
por lo que está bien y está
mal?
La
incertidumbre latente es;
pero es necesario permitir que
el tiempo pase… por esta vez.
Sólo
sé que no voy a rendirme.
Sólo se que no quiero perderte.
Pero
encontraré el momento
(algún día, de alguna
forma)
así eso signifique tenerte
sólo por un instante…
Entonces, que ese instante…
sea suficiente. |